CORRUPCIÓN DE UN SERVIDOR PUBLICO
Inicio con una
serie de imágenes al mejor estilo de nuestro caricaturista MATADOR, donde
plasma con dibujos de una manera sarcástica la realidad de nuestro país.
Nos muestra
protagonistas de los escándalos de corrupción y la manera exagerada de
desangrar esta nación, trabajando incansablemente cual sanguijuela pero en vez
de sangre absorbe el erario público sin consideración, tomando todo y cuando se
está agotando, nos clavan con una nueva reforma tributaria, o la venta de
alguna empresa del estado.
Somos seres permisivos que no sabemos poner límites a los deseos, ni propios y menos en los niños, los educamos con el ejemplo de nuestras faltas justificadas, sin darnos cuenta las consecuencias de incredulidad que fijamos en estas personas que analizan muy bien su actuar.
Vemos heredar el poder político de padres a hijos por décadas y es muy fácil detectar los cambios de percepción de los individuos según sus vivencias. La corrupción es una falla de muchos años atrás, involucra todas las clases sociales sin distingo de condición, todos sabemos muy claramente la manera de manipular o acomodar las situaciones a conveniencia de cada quien, unos por poder u otros por ahorrar o por evitar un trámite entre muchos otros casos, al analizar estas conductas vemos como la sociedad está dañada desde sus inicios; en la familia.
La corrupción de nuestro país no es solo de los más
adinerados o más poder político, que cuentan con los recursos para obtener lo
que deseen, también se ve en la clase media, cuando se compran las boletas de
reventa del concierto o el partido de fútbol, compra auto partes robadas para
sus vehículos, o el de la clase baja que se cuela en las estaciones del
transporte masivo para no pagar el tiket, o compra tv cable pirata o licor de
contrabando o la más usual en esta clase social, se compra el puesto en la fila
para una cita en la EPS.
Por esta razón la corrupción está arraigada en nuestra
cultura, o quien no tiene amigos que han estado en otros lugares como EEUU, Europa,
Inglaterra y se han regresado y se les escucha decir:
En Colombia vivimos libres, podemos beber, poner nuestras
cabinas a todo volumen, andar sin cinturón, y si nos dicen algo pues contestan,
Ud. no sabe quién soy yo, o tengo un familiar, un amigo y ese arregla todos mis
problemas, cuando lo más fácil y correcto es cumplir a cabalidad y ética-mente
las normas establecidas en nuestras leyes y códigos de convivencia.










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